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capi 1

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Capítulo 01

"En serio hombre, ¿que es este lugar?"

"No lo sé, nunca escuche nada parecido a esto. No existe en los registros de la mazmorra."

"No hay nada, ni monstruos ni tesoros."

Tres aventureros, dos hombres y una mujer navegaban con extremo cuidado en una canoa rustica de madera. Tenia sus espadas, arcos y flechas listos para actuar, mientras la mujer detras, vestida con tunicas sacerdotales, recitaba sus ritos para sanar a sus compañeros.

Pero nada habia pasado aun.

El peligro que premonizaban que iba a suceder, no sucedia, ni los monstruos ni rastros de los tesoros.

En una de sus ultimas incursiones a la Mazmorra del Tuerto Calefato del Norte del Reino de Cristal, su grupo habia descubierto una entrada desconocida. Al inicio pensaron en revelar el descubrimiento al gremio o incluso vender la informacion, pero la falta de dinero y los deseos de tesoros jamas desenterrados hizo revivir en ellos impulsos que hace mucho no veian.

Ya no eran jovenes, el grupo de tres integrantes rondaba la edad adulta. 

El arquero llamado Kastel ya estaba casado, y habia prometido que esta seria su ultima aventura. Lo mismo aplicaba para el espadachin Evan, y la sacerdotisa Miranda. Ambos emparejados. Pero ser aventurero no era facil, y tener un buen dineral para un retiro satisfactorio tampoco era facil.

Kastel soñaba con mudarse a la capital para iniciar negocios, mientras Evan y Miranda anhelaban comprar su primera casa. Para ello necesitaban dinero. Y el descubrimiento de esta entrada sin explorar les habia abierto una brecha de posibilidades.

La mazmorra del Tuerto Calefato era una mazmorra de nivel medio bajo, muchos clanes suelen enviar a sus jovenes a aprender y entrenar. Es por ello que el grupo habia discutido esa misma tarde del descubrimiento, analizado el nivel de peligro, los posibles monstruos, y los tesoros, tras dos horas de debate, finalmente llegaron a la conclusion de que el nivel de peligro debia ser bajo, a lo mucho de nivel medio. Algo totalmente factible para su grupo integrado por miembros de nivel 15 y 20.

Es asi como preparado, afiladon sus cuchillas, espadas y flechas, y cuando llegaron, no pudieron avanzar. Más allá de la entrada habia agua cristalina y pura. Aunque le resulto extraño, ya que hasta ahora nunca habian visto agua en la mazmorra del tuerco calefato, no se rindieron. Volvieron al siguiente día con una canoa de madera.

Y asi, se adentraron.

"¿Evan, puedes reconocer algo de este lugar?" pregunto Kastel, mirando el entorno con asomrbo, pero a la vez, un dejo de preocupacion.

"No, es muy extraño. Todo es muy diferente al resto de lugares de la mazmorra." Dijo Evan, revisando un mapa de la mazmorra del tuerco. Como una de las primeras mazmorras descubierta hace cientos de años, la mazmorra del tuerto hace mucho tiempo que habia sido catografiada en su totalidad. Niveles, subniveles, secciones, todo estaba cartografiado y a mano por 5 monedas de cobre en el gremio. 

Evan intento adivinar por que seccion o nivel estaban actualmente, pero nada parecia minimamente parecido al mapa.

"¡Mierda, esto no tiene sentido!" Maldijo, arrugando el mapa de rabia. "La entrada estaba en el nivel 7, y hemos estado navegando en esta canoa por casi dos horas. Hace mucho que tendriamos que habernos topado con alguna pared o un final, pero esto se extiende. El nivel 7 no es tan grande, es apenas dos veces mas grande que el nivel 5, entonces nada tiene sentido, Kastel."

"¿Deberiamos volver? Estoy preocupada." agrego Miranda, moviendo su cetro y lanzando [Luminidad] hacia el entorno. Un pequeño  hechizo de luz, que rapidamente era consumido por la oscuridad.

El ambiente cada vez se hacia mas extraño, aunque la temperatura no era fria, sino algo calida.

"Volver? Eso nos tomara otras dos horas. No estoy dispuesto a regresar. Aun no nos hemos topado con ningun monstruo para volver. Continuaremos una hora más, si no encontramos nada, regresaremos y daremos aviso al gremio. La recompensa sera menor a lo esperado, pero es mejor que no obtener nada." declaro Kastel, con firmeza. 

Los otros dos estuvieron de acuerdo.

La canoa continua navegando en aquel silencioso lugar oscuro.

Miranda se encargaba de mantener sus hechizo de luz.

Kastel continuamente mantenia su flecha apuntando, aunque con el pasar de los minutos, sus nervios se fueron cansando de los monstruos que no aparecen.

"Estas bien? Si te agota mucho mantener [liminidad] puedo sacar las bengalas?" pregunto Evan, con preocupacion hacia su esposa miranda. Ella le devolvio una tierna sonrisa, sus mejillas tenian algo de sudor, pero nego con la cabeza. "Las bengalas se guardan por si me quedo sin energia en una emergencia."

"El agua esta tibia," comento Kastel, quien recogio un poco de agua en su cantimplora. Luego se lo entrego a Miranda, ella con un simple brillo en sus ojos, analizo el contenido y asintio. "Es potable." dicto.

Kastel le dio un sorbo, degustando y luego escupe.

La canoa continuo su trascienda, silenciosa y tranquila. 

El grupo comenzaba a tener sueño.

Tomaban turno de vigilancia.

Evan se recosto con Miranda en brazos, mientras ella mantenia el hechizo de [luminicidad] activado, aunque con mucha menos potencia que antes. Kastel que tenia  mejores ojos, bostezo aburrido. Afilo la punta de su flecha con un pequeño cuchillo cuando por la mirilla de su ojo, detecto algo nuevo a un par de metros.

"Oigan, veo luces."

Evan tomo su espada de inmediato y Miranda ajusto su cetro.

La canoa se abrio paso en el agua tranquila, oscura, pero ahora pequeñas particulas de luces comenzañan a verse en el agua. Luces calidas como pequeñas estrellas en lo profundo. 

"¿Que son?" pregunto miranda.

Kastel entrecerro la mirada, forzando su habilidad [Ojo de alcon] al maximo.

"Parecen… ¿slime brillantes?"

""Slimes?"" preguntaron Evan y Miranda al mismo tiempo.

Kastel tambien estaba sorprendido y confundido, aunque ligeramente aliviado.

Los slimes son los monstruos mas inofensivo y debiles del mundo.

De hecho en los niveles iniciales de la mazmorra tuerto no era raro toparse con decenas de ellos, pero si algo los caracterizaba, era que eran faciles de matar y poco peligroso. Dentro del ambito de aventureros, el gremio incluso dudo de introducir a los slime en la categoria de monstruos, ya que afuera incluso de la mazmorras, estos podian ser usados para la comida y fabricas, Kastel incluso habia escuchado que la Cerveza mas famosa de la capital se hacia con slime.

Toparse con estas criaturas tras horas de oscuridad se sentia de alguna forma decepcionante, pero a la vez, aliviado.

Un suspiro involuntario escapo de kastel.

"¿Decepcionado?" pregunto Evan en un tono burlon.

"Algo," rio Kastel. "Ahora entiendo por que tanta agua, los slimes nacen en el agua. Supongo que todo este nivel es un nido de slime."

"Aunque son algo monos, ¿no crees?" agrego Miranda, inclinando su busto para observar mejor a las pequeñas bolas luminicas acurrucadas como si tuvieran frio en lo profundo del agua. 

"Parecen slimes recien nacidos."

"Hola, pequeñines~! ¡Aqui esta mamí!" saludo Miranda agitando su mano.

Evan se rio, y Kastel sacudio su cabeza.

"Los slimes no tienen inteligencia, Miranda. No pueden responderte." explico Kastel.

"Ya lo se, tonto," refunfuño miranda, corriendo a los brazos de Evan. "Evan, kastel esta molestandome."

"Vamos, miranda. Ya estamos grandes para actuar infantil."

"Que aburrido," suspiro Miranda, agitando su baston y lanzando la luz hacia la distancia.

La luz recorrio varios metros por encima del lago, siguiendo el recorrido de los slimes en el fondo.

Kastel se sentia mas aliviado, el peligro parece ser bajo de este nivel. Aunque al mismo tiempo, senta algo de asombro. Mientra la canoa mas se adentraban, mas slimes luminicos bajo el agua se veian. 

"Increible," dijo Miranda, asombrada por la cantidad.

"Sin duda, es increible. Deben haber miles."

"¿Oye, no seria peligroso si despiertan?" pregunto Evan, con el ceño fruncido al mirar el mar de slimes.

"No creo, son muy pequeños. Parecen slimes recien nacidos…. ¿ah?" Kastel repentinamente interrumpio su explicacion, abriendo sus ojos como si se ubiera dado cuenta de algo.

"¿Que sucede?" pregunto Evan, miranda que estaba embellezada por el increible paisaje de un mar de estrellas pequeñas, tambien volvio su mirada hacia él.

Kastel volvio a mirar los slimes en el agua, giro su mirada, miro a un lado, luego al otro, como buscando algo que no estaba allí. Algo que se supone deberia estar allí, pero no estaba.

"No lo veo…"

"¿Que no ves, Kastel?"

"A los grandes."

""¿Ah?""

"Si este es un nido de slime, deberian haber slimes medianos y grandes, pero no hay."

Evan y Miranda recorriedon el mar de slimes en lo profundo, todos eran pequeños, acurrucados como burbujas pegados a las profundidades del agua. Parecia un nido de huevos dorados. En efecto, faltaban los slimes crecidos.

Los slimes crecen absorbiendo y desintegrando a sus victimas, pero tambien crecen absorbiendo a otros slimes.

Con un nido tan grande de slime, era raro que no se vieran slimes grandes.

"Esten atentos y no bajen la guardia," dijo Kastel.

"Miranda." llamó Evan.

"Ya sé." respondio Miranda, levantando su cetro en alto, reuniendo la magia en la punta esferica del cetro y activando su habilidad de clase media. [Deteccion]. La energia se aremolino en su cetro, y este como si fuese una piedra lanzada al agua, creo olas de energia que recorrieron el entorno.

La ola de magia se expandio por unos 300 metros.

Miranda mantuvo la concentracion afilada, detectando cada onda, cada superficie, cada mancha, cada burbuja, y entre todo ello, repentinamente sintio un chapoteo.

¡!

"¡A la izquierda! ¡Algo se movio!" gritó Miranda.

Kastel apunto con su arco, mientra Evan se coloco delante de Miranda con su espada en alto. 

La tension palmo el aire.

El agua seguai silencioso, pero ese silencio ahora era tenso e inquieto, como si algo se escondiera en la oscuridad.

"¿Que detectaste, Miranda?"

"Algo se movio. Estaba allí," señalo Miranda a una seccion del agua. 

"¿¡Allí!?" jadeo Kastel, sorprendido. 

"¡Sí, estaba allí, observandonos, cuando se dio cuenta de que lo vi, se movio!"

Evan y Kastel se miraron con profundo asomrbo y miedo en sus ojos.

¡Esa cosa estaba tan cerca, y no se dieron cuenta!

¿Cuantos metros era? ¿20? No, Menos… ¿10 metros?

¡Estaba a diez metros, sin que nos percatemos!

"¡Evan!" grito Kastel.

"¡Ya lo sé," Evan a toda prisa busque en su anillo de guardado, y saco varias bengalas. Encendio todas y las avento en todas direcciones. Miranda estaba sudando, pero se mantuvo concentrada en su cetro, la energia seguia fluyendo. Las ondas volvieron a pulsar, extendiendose hacia todos los lugares.

Superficie, piedras, agua, toda la informacion pasaba ante los ojos de Miranda. Pero no era una vision grafica, sino una sensacion sonica, como un pulso que detectaba.

Y entonces…

¡Esa cosa de nuevo se movio!

"¡A la derecha, 37 grados!" 

Kastel respondio de inmediato disparando una flecha.

Su habilidad [Flecha supersonica Nivel 7] actuo, haciendo que su flecha adquiriera una velocidad hiper rapida que corto el aire y se hundió en el agua.

Un chapoteo de agua se levanto, como si algo hubiera esquivado a toda prisa la flecha.

Esta vez Kastel y Evan alcanzadon a ver una sombra difusa bajo el agua.

"¡Lo esquivo!" apretó los dienes Kastel.

"¿Que es? ¿Un pez?"

"¡No lo sé, no alcanzo a verlo!"

"... se esta moviendo." pronuncio miranda, con sus ojos cerrados. La deteccion de onda seguia latiendo, cada pulsacion, le cartografiaba el entorno en su mente. Ella detecto aquella cosa que ahora se sumergio en lo profundo, se movia veloz, como una serpiente, pero no era ello. ¿Que es? 

Al pasar a toda velocidad, los pequeños slimes eran desprendidos y arrogados por el torbellino de agua.

Kastel y Evan desde el bote, lograban ver como entre el mar de luces de slimes, una linea de slimes arrancados y apagados se comenzaba a formar, graficando el movimiento de la cosa en lo profundo.

Miranda detecto que la cosa se detuvo y se giro, ella no podia detectar la forma definida de la cosa, era cambiante, pero de alguna forma pudo detectar su presencia. Esa cosa… estaba mirandola. La habia descubierto. Se habia dado cuenta de que ella era quien podia verla.

La cosa comenzo a moverse.

"¡Cuidado, viene hacia nosotros!" grito Miranda.

Kastel afilo su mirada, estiraondo su arco con firmeza mientra la punta de su flecha comenzaba a brillar con su habilidad activa.

"¿Donde esta Miranda?" preguntó.

"...Espera," miranda se detuvo, giro su cuello, las ondas se espandian a todas partes. Pero esa cosa no estaba a la vista. ¿por que no esta? Miranda fruncio el ceño confundida. Y entonces, detecto una onda, muy sutil, pero real. 

¿¡...!?

Miranda bajo su mirada hacia sus pies.

La onda… venia de debajo suyo.

"¿¡Donde esta, miranda!?" alzo la voz Kastel.

"Esta abajo nuestro."

"¿Qué?"

Los tres miraron abajo.

Su canoa de madera.

Estructura simple y perfectamente clavado, ninguna brecha y pulida.

Pero ahora, entre sus ranudas por las cuales ni siquiera el agua podia pasar, una extraña mucosidad naranja comenzaba a corroer el material y a aparecer en la superficie.

Los ojos de kastel de abrieron.

"¡¿Un slime!?"

"[Luz santa que todo lo puede]" Miranda lanzo una magia de luz sobre la madera.

El slime burbujeo como hierviera bajo la luz, pero no dejo de emerger.

"Imposible, la luz santa no le hace nada." jadeo miranda.

Kastel apreto los dientes, queria soltar su flecha, pero resistio.

"¡No puedo disparar, si disparo y le hago un agujero a la madera, nos hundimos!"

"El slime esta pegado al bote, tenemos que desprenderlo." bramo Evan, corriendo hacia el extremo del bote.

"¿¡Evan, que haces!?" grito miranda, horrorizada.

Evan dejando su espada larga y pesada detras, con un cuchillo se arrojo al agua.

"Los slimes son faciles contra el metal de mithril, voy a desprenderlo del bote." y con eso ultimo, Evan se sumergio.

Miranda y Kastel miraron abajo, a la madera, deseando que todo saliera bien.

Abajo, Evan contuvo la respiracion mientras se sumergio, el agua tibio le ayudo a no sufrir el contragolpe del cambio de temperatura. Al abrir sus ojos, alcanzo a ver la parte profunda de su bote, y allí pegado, vio un slime alargado pegado a la madera. 

Pero sus pupilas se contrajeron.

El slime





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